top of page

🔄 ¿Tienes un problema y no sabes cómo solucionarlo?

  • Foto del escritor: Alicia Medina
    Alicia Medina
  • 14 ago
  • 4 min de lectura

La mediación puede ser el camino

¿Llevas tiempo dando vueltas al mismo problema sin encontrar una salida? ¿Has intentado hablar con la otra persona y siempre termináis en el mismo punto?


Antes de resignarte o pensar directamente en un juicio, existe otra posibilidad: la mediación.

Si tienes un conflicto familiar, una separación, una herencia, un problema con un alquiler, una comunidad de propietarios, un socio o una empresa, puedes escribirme por WhatsApp a través de mi web.

Te responderé personalmente en menos de 24 horas.

Porque muchos conflictos tienen solución. Lo que ocurre es que, cuando estamos dentro de ellos, a veces dejamos de verla.


¿Por qué la mediación puede ayudarte a solucionar tu problema?

Cuando surge un conflicto solemos intentar resolverlo nosotros mismos.

Hablamos.

Discutimos.

Volvemos a intentarlo.

Pedimos consejo a familiares o amigos.

Y llega un momento en el que las posiciones están tan enfrentadas que parece imposible avanzar.

Ahí es donde interviene el mediador.

Su función no es decidir quién tiene razón ni imponer una solución.

Su trabajo consiste en cambiar la dinámica de la conversación para que las personas puedan volver a escucharse, identificar qué necesitan realmente y empezar a construir posibles acuerdos.


¿Cómo funciona una mediación?

El proceso es mucho más sencillo de lo que muchas personas imaginan.

En una primera toma de contacto se analiza el conflicto y se explica cómo funciona la mediación.

A partir de ahí, se invita a la otra parte a participar.

Si acepta, comienzan las sesiones de mediación.

Pueden realizarse conjuntamente o, cuando la situación lo aconseja, mediante sesiones individuales con cada una de las partes.

El mediador escucha, ordena los temas, identifica intereses, facilita la comunicación y ayuda a generar alternativas.

Pero las decisiones siempre pertenecen a las partes.

El mediador facilita el camino. El acuerdo lo construís vosotros.


¿Y si la otra persona y yo no podemos ni vernos?

También puede haber mediación.

Este es uno de los aspectos que más sorprende a quienes me consultan.

No siempre es conveniente sentar inmediatamente a dos personas enfrentadas frente a frente.

Cuando existe mucha tensión, el mediador puede comenzar trabajando por separado y actuar como facilitador de una comunicación que, en ese momento, resulta imposible mantener directamente.

El objetivo no es obligaros a hablar.

El objetivo es encontrar una forma de avanzar.


¿Qué problemas pueden resolverse mediante mediación?

La mediación puede aplicarse a numerosos conflictos cotidianos:

Conflictos familiares: separaciones, divorcios, hijos, adolescentes, cuidado de personas mayores, desacuerdos entre hermanos o herencias.

Problemas de vivienda: arrendadores e inquilinos, impagos, reparaciones, finalización de contratos o comunidades de propietarios.

Conflictos empresariales: socios, empresas familiares, equipos de trabajo, relaciones profesionales o desacuerdos comerciales.

Conflictos civiles: reclamaciones económicas, contratos, compraventas y otros desacuerdos entre particulares.

Precisamente porque cada conflicto es diferente, una de las grandes ventajas de la mediación es su flexibilidad.

Tú mantienes el control sobre la solución

Esta es probablemente una de las mayores diferencias respecto a un procedimiento judicial.

Cuando acudimos a juicio, presentamos nuestras posiciones y finalmente otra persona decide.

En mediación ocurre lo contrario.

Nadie puede obligarte a aceptar una solución con la que no estés conforme.

Puedes proponer.

Negociar.

Rechazar.

Modificar.

Buscar alternativas.

Y finalmente decidir.

Esto permite alcanzar soluciones que difícilmente podrían encontrarse en una sentencia porque están diseñadas específicamente para las necesidades de las personas implicadas.


¿Cuáles son las ventajas de la mediación?

La mediación puede permitir:

  • resolver el conflicto más rápidamente,

  • reducir costes,

  • evitar o limitar un procedimiento judicial,

  • disminuir el desgaste emocional,

  • mantener la confidencialidad,

  • preservar relaciones familiares o profesionales,

  • alcanzar acuerdos parciales aunque no sea posible resolverlo todo,

  • y mantener el control sobre las decisiones.

Pero existe otra ventaja que considero fundamental:

cambia la lógica del ganar o perder por la lógica de solucionar.

La mediación también es un MASC

Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) han adquirido una enorme importancia.

En numerosos asuntos civiles y mercantiles es necesario acreditar un intento previo de negociación antes de presentar una demanda.

La mediación es uno de estos MASC.

Pero su valor va mucho más allá de cumplir un requisito de procedibilidad.

Porque cuando eliges la mediación no estás simplemente acreditando que has intentado negociar.

Estás creando una verdadera oportunidad para resolver el problema.

Y si finalmente no es posible alcanzar un acuerdo, la mediación permitirá documentar el intento realizado cuando legalmente sea necesario acreditarlo.


¿Y si solo conseguimos resolver una parte del problema?

También habrá merecido la pena.

Los acuerdos no tienen por qué ser siempre totales.

Imaginemos una herencia con diez cuestiones en discusión.

Si conseguimos resolver siete y dejamos únicamente tres pendientes, el conflicto ya es completamente diferente.

Lo mismo ocurre en una separación, una empresa familiar o un problema entre socios.

Un acuerdo parcial también es un acuerdo.

Y puede reducir enormemente aquello que posteriormente haya que discutir por otras vías.

Mediación presencial y mediación online

La distancia tampoco debería impedir que intentes resolver un conflicto.

La mediación puede realizarse presencialmente en Santa Cruz de Tenerife o de forma online, mediante videollamada, teléfono u otros medios adecuados.

Las partes pueden encontrarse en diferentes islas, ciudades o incluso países.

Lo importante no es dónde estemos.

Lo importante es conseguir que vuelva a existir comunicación.

No esperes a que el problema sea más grande

Los conflictos rara vez desaparecen simplemente porque dejemos de hablar de ellos.

Normalmente ocurre lo contrario.

Se acumulan emociones.

Las posiciones se endurecen.

La relación se deteriora.

Y aquello que podía haberse solucionado mediante una conversación termina convirtiéndose en un problema mucho mayor.

Por eso, actuar pronto puede marcar una enorme diferencia.


Da el primer paso: intenta solucionarlo

Si tienes un problema y llevas tiempo pensando “ya no sé qué hacer”, quizá haya llegado el momento de probar una forma diferente de abordarlo.

Como mediadora, mi función será ayudarte a crear las condiciones necesarias para que vuelva a ser posible hablar, negociar y buscar soluciones.

Puedes escribirme directamente por WhatsApp a través de mi web www.aliciamedinamediadora.com.

Te responderé personalmente en menos de 24 horas.

No todos los conflictos terminarán en acuerdo.

Pero muchos problemas que parecen no tener solución simplemente necesitan ser abordados de otra manera.

Antes de resignarte. Antes de romper una relación. Antes de acudir a juicio. Intenta la mediación.

Porque la solución a tu problema puede estar mucho más cerca de lo que imaginas.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


© 2021 Alicia Medina Mediadora

bottom of page